Multitudinaria marcha por la Colombia que merecemos.

Más de un millón de personas se volcaron a las calles este 21 de noviembre para expresarle al Gobierno Nacional el inconformismo en la conducción de nuestro país. Las realidades regionales reflejan la falta de Estado y la desprotección indolente de un Gobierno que no da respuesta a las necesidades más apremiantes. En cada rincón del país nuestros líderes verdes acompañaron el sentir de millones; la impotencia de ver morir a nuestros indígenas y líderes sociales, la falta de oportunidades para los jóvenes, sumado a las reformas pensional y laboral propuestas por el partido político de este gobierno; que va en contravía del desarrollo y empoderamiento de las presentes y nuevas generaciones.

Este es un país que se expresó sin violencia, con cánticos, arengas, carteles y actos culturales, demostró que somos más quienes queremos un país alejado de la rampante corrupción, sin violencia, sin proyectos de ley represivos que van en contravía de la ciudadanía, sin discursos amañados que desdibujan las necesidades reales, este 21 demostramos que el rumbo de nuestra nación no va por buen camino. 

Pese a los actos vandálicos de unos pocos, no podemos alejarnos del espíritu de paz que se mantuvo durante los recorridos por las calles de ciudades y municipios en cada departamento. Lamentamos y rechazamos todo acto criminal contra la ciudadanía, en especial en Cali, así como el uso desmedido de la fuerza pública que fue registrado en varios hechos contra la ciudadanía.

Saludamos a cada hombre y mujer valiente que marchó por nuestro país, este es el inicio de un despertar colectivo para luchar por lo que por años nos han hecho creer que es imposible: proteger nuestros páramos, el agua, la vida, contar con cobertura de educación, seguridad y salud de calidad, que nuestros recursos sean cuidados como sagrados y bien invertidos, que la justicia sea garante de condenar de manera drástica a quienes roban el erario público, que nuestros campesinos, líderes e indígenas gocen de la seguridad necesaria para vivir en sus tierras, que las víctimas sean restituidas de manera digna, que quienes dejaron las armas encuentren una oportunidad en nuestra sociedad.

Gracias a nuestros dirigentes verdes, a nuestros jóvenes, elegidos y Congresistas, por hacer posible que la Alianza Verde hoy sea un espacio colmado de esperanza para quienes deseamos construir un mejor país desde el escenario político. Somos la fuerza de la esperanza, Colombia es territorio Verde.