Urge mayor compromiso de administración para mejorar calidad del aire en Bogotá

El pasado 15 de febrero, dados los altos niveles de contaminación del aire en Bogotá y tras declaradas las alertas, amarilla en toda la ciudad y naranja en las localidades de Kennedy, Bosa y Tunjuelito; la administración distrital decretó medidas transitorias y preventivas por medio de la restricción en la circulación de vehículos particulares y de transporte de carga.

Sin embargo, dichas medidas sólo están destinadas a las emisiones de las fuentes móviles; frente a las fuentes fijas descritas como industrias que utilizan calderas, combustibles y hornos rudimentarios sin cumplir con los estándares necesarios para este tipo de actividad y que aportan aproximadamente un 50% del total de contaminación del aire en la ciudad, es evidente que les falta control y medidas preventivas por parte del distrito.

Es claro que la Secretaría Distrital de Ambiente se dejó coger la noche para hacer la tarea, pues en 1.144 días del actual gobierno cerró únicamente 50 calderas de fábricas que contaminaban el aire de los bogotanos, lo que resulta paradójico si se compara con las 17 que fueron selladas este fin de semana cuando regían las alertas. Es decir, se activan sanciones y se incrementan operativos sólo en situaciones críticas. Por esta razón, instamos a que se tomen medidas sostenidas en el tiempo.

Asimismo, pese a los controles realizados por el sector Movilidad durante el fin de semana pasado, la ciudad no ha estado a la altura en la vigilancia regular de emisiones de fuentes móviles. Y es que, si hacemos el mismo ejercicio de mirar la gestión en este tema durante lo corrido de la administración, las inmovilizaciones de trasporte intermunicipal solamente suman 56, y las de transporte de carga 46. Específicamente en 2018, según el informe de la Comisión Accidental de Calidad del Aire del Concejo de Bogotá que preside el concejal Jorge Torres, durante este periodo se inmovilizaron 12 vehículos de transporte de carga y 21 buses intermunicipales por emisión de gases.

Y aunque en estos días se redujo la contaminación del aire por partículas PM2.5 y PM10 que son peligrosas para la salud, hemos realizado desde el Concejo de Bogotá constantes advertencias para que se realicen acciones que contribuyan a disminuir los niveles de contaminación, pues vemos con preocupación la falta de contundencia en las medidas frente a una situación que hoy debe ser prioridad no solo en materia ambiental sino en tema de salud pública para todos los bogotanos.

Así las cosas, y según la apuesta del distrito por promover que los ciudadanos disfruten los parques y la infraestructura para la bicicleta, además de incentivar el uso de modos alternativos de transporte, debe garantizar, sin discusión alguna, un aire limpio y las condiciones óptimas para que cada ciudadano pueda