"Pongamos las cosas en su contexto: las fuerzas alternativas, que incluyen al Partido Alianza Verde, queremos ganar la elección presidencial del 2022"

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Antonio Navarro Wolff habla de la estrategia de los ‘verdes’ para participar en la Coalición de la Esperanza: “Eso es unidos y sumando”. Dice que con Fajardo continúan trabajando, pero que Alejandro Gaviria tiene abierta la puerta a la Coalición de la Esperanza.
¿A usted, que fue secretario de Gobierno de la alcaldía de Petro, qué fórmulas se le ocurrirían, de emergencia, para esta situación en la que estamos con la inseguridad en Bogotá?

Se necesita una suma de esfuerzos sociales de inclusión, de ejercicio de autoridad y de jueces que actúen seria y diligentemente.

¿Aprueba que haya entrado el elemento militar a apoyar a la policía urbana?

Pues ha sido un ejercicio de disuasión entre las bandas más organizadas de delincuentes. El tema de la seguridad es tan complejo, que hay que tenerlo en funcionamiento con todos estos temas que hemos mencionado, que, repito, son lo social, la autoridad y la justicia, actuando permanentemente. Pero no es un problema solo de Bogotá, sino de todas las capitales de Colombia.
Pongamos las cosas en su contexto: las fuerzas alternativas, que incluyen al partido Alianza Verde, queremos ganar la elección presidencial del 2022
¿Cuánto le preocupa la que parece cada vez más inminente división entre los ‘verdes’? Parecen medio varados en la manera de impedirla…

Pongamos las cosas en su contexto: las fuerzas alternativas, que incluyen al partido Alianza Verde, queremos ganar la elección presidencial del 2022. Hay una oportunidad, que no se presenta sino muy de vez en cuando, para que en 2022 los alternativos ganemos la elección presidencial. Eso requiere muchos votos que hay que tener en consideración. Se necesitan votos de centro, de centroizquierda, de izquierda, todos unidos para poder ganar la elección presidencial. Si no se consiguen más de diez millones de votos, no hay victoria posible.

Para eso lo primero que hay que hacer es resolver el problema interno de los ‘verdes’, para saber si se pueden mantener unidos…

Para poder conseguir esa cantidad de votos hay que crecer, sobre todo en el centro y en la centroizquierda. Es ahí donde hay más votantes en Colombia que se sienten y se definen de esa naturaleza. Esto es por etapas, que irán desarrollándose hasta la segunda vuelta presidencial. Quienes plantean que se puede ganar en primera vuelta están equivocados.

¿Por qué?

No hay condiciones en el país para que eso se dé. De ahí que haya que hacer todas las cosas por etapas, hasta la segunda vuelta presidencial, y ahí es donde está un poquito la discusión dentro de la Alianza Verde. Simplificamos esto para primera vuelta, o vamos hasta la segunda vuelta presidencial, creciendo en la campaña, para después finalmente sumarnos todos y ganar las elecciones presidenciales en el 2022. Por eso espero que podamos mantenernos unidos. La fortaleza de la Alianza Verde ha sido la unidad en la diversidad.

Puede que los ‘verdes’ aguanten variedad de corrientes políticas, pero ante una figura tan fuerte como Gustavo Petro, el partido parece inevitablemente ya partido en dos…

Esa diversidad obviamente genera dificultades de manejo y de discusión, pero tengo la esperanza de seguir trabajando para que no suceda esa división. Necesitamos la unidad para que, en una eventual segunda vuelta, estando todos juntos, ganemos la presidencia.

Usted es de los que no quieren acuerdos con Petro en esta primera etapa, ¿no es así?

No es que no quiera, es que hay que tomar la mejor decisión, que es seguir creciendo, para tener más posibilidades de llegar en segunda vuelta.

¿La idea es llegar unidos a primera vuelta con el candidato propio de los ‘verdes’?

Es lo que estamos buscando.

¿Y a qué hora aparece ahí la Coalición de la Esperanza?

Pues para crecer en el centro, la Coalición de la Esperanza es el mejor mecanismo de los que existen en este momento. Por eso la Alianza Verde debe estar dentro de esa coalición. Porque no solamente tenemos que crecer, sino sumar. Para sumar tenemos que agruparnos y la agrupación de centro se llama la Coalición de la Esperanza.

La gente está un poco perdida con esta cantidad de nombres. ¿La idea es llegar con un candidato de la Coalición de la Esperanza, con los ‘verdes’ adentro?

Esa es la idea. Crecer y unirnos, unirnos y crecer.

Espero que podamos ponernos de acuerdo para que no perdamos de vista ese objetivo final de ganar la elección presidencial.
Pero a eso se opone la fracción más petrista de los ‘verdes’, que quiere unidad ya, pero con Petro. El problema es que la marca ‘partido Verde’ es de Ramón González, su fundador, quien es el que da los avales del partido. Y él es partidario de aliarse de una vez con Petro, sin esperar a segunda vuelta. ¿Eso no empeora el tire y afloje interno?

No hay dueños en la Alianza Verde. Definitivamente, don Ramón González es un hombre muy importante en la historia del partido, porque fue quien mantuvo la personería jurídica y ayudó a su desarrollo en diferentes etapas. Espero que podamos ponernos de acuerdo para que no perdamos de vista ese objetivo final de ganar la elección presidencial.

¿Cuáles son esas ideas viables para que el partido no se divida y llegue unido a primera vuelta?

Esencialmente hemos sido un partido de consensos. En marzo de este año, por consenso, la Dirección Nacional tomó la decisión de ser parte de la Coalición de la Esperanza. Después se presentaron dificultades, cuando la Coalición pidió que resolviéramos nuestros asuntos internos y se estuvo separados temporalmente de ella. Ahora en marzo, mediante una consulta interpartidista en la Coalición de la Esperanza, se elegirá a un solo candidato que irá hasta la primera vuelta, y la idea es que llegue hasta la segunda.

¿Hasta ahí no ha entrado a jugar con ustedes el Pacto Histórico?

No. Esperamos pasar a segunda vuelta y que el Pacto Histórico nos apoye, o viceversa. Es la manera de sumar en la etapa decisoria.
Para ponerlo de otra manera: si Petro gana en primera vuelta, ustedes lo apoyarían; pero si pierde, él los apoyaría a ustedes…

Esa es la idea fundamental.

O sea: ustedes tratarán con su candidato único en la Coalición de la Esperanza de llegar a segunda vuelta. O puede que sea otro candidato el que gane esa primera vuelta, y quien se enfrente con Petro en la segunda. ¿Para votar por Petro, usted no tendría ningún reato, o votará por él solo dependiendo de quién sea el que se le enfrente en segunda?

En 2018 votamos por Petro en segunda vuelta. Si llegamos a una situación similar en el 2022, pues volveremos a hacerlo. Mire, la Alianza Verde le aportó a Petro 3’200.000 votos, que no son cualquier cosa. Si ya lo hicimos, volveremos a hacerlo en segunda vuelta, para derrotar a los de siempre.

¿Qué o a quiénes representa hoy esa Alianza Verde? Por ahí han pasado desde el exalcalde Enrique Peñalosa hasta la vicepresidenta, Marta Lucía Ramírez, ambos hoy muy lejos de este proyecto…

Es una opción de cambio para Colombia. Una fuerza alternativa que si llega a gobernar el país, lo hará de una manera diferente. Es una opción de centroizquierda.

La última vez que supimos, el candidato más opcionado de esa Coalición para la Esperanza era Sergio Fajardo. ¿Hoy sigue siendo igual de apetecido, o ustedes le han perdido las ganas?

Es una impresión. Las encuestas lo colocan muy bien compitiendo por la Presidencia de la República. Ha tenido algunas dificultades con sus procesos, que a veces tienen que ver con lo que, él considera, ha sido una persecución política. Pero, en general, mantiene bastante vigentes sus posibilidades de competir en el 2022.
¿O sea que el partido Verde y la Coalición de la Esperanza se mantienen firmes, igual que hace cuatro años, apoyando a Fajardo?
Hay una discusión sobre ese tema y es parte de las cosas que tenemos que resolver.

¿Y en qué consiste la discusión?

Pues que algunos dicen que Fajardo votó en blanco en segunda vuelta en el 2018, y que ha debido votar como votamos muchos de nosotros, cuando se pasó a segunda vuelta con Petro. Es una discusión que está ahí. Pero, en general, sigue teniendo mucho apoyo en las bases, en los militantes y en los votantes del partido Alianza Verde.

¿Si Fajardo llega a esta nueva competencia sin haber resuelto su situación jurídica, no sería un impedimento para que sume?

Pues es que ahí es donde está el reclamo. Cinco años lleva Fajardo pidiendo que le resuelvan la situación jurídica que usted menciona, y no lo han hecho. Esperamos que esto se resuelva perfectamente dentro de las normas vigentes.
Esperamos que Fajardo, y así se le ha pedido, resuelva a la mayor prontitud posible esos asuntos
¿Ustedes aceptarían que Fajardo llegara de candidato sin que ese tema se hubiera resuelto?

Esperamos que Fajardo, y así se le ha pedido, resuelva a la mayor prontitud posible esos asuntos. A las instituciones hay que respetarlas, pero también hay que pedirles que actúen oportunamente y no interfieran en procesos de esta naturaleza.

Son imposibles de ocultar los coqueteos que, a su vez, algunas personas de su partido vienen haciéndole a Alejandro Gaviria para que entre a la Coalición de la Esperanza. ¿Usted lo ve factible?

Estamos en la idea fundamental de decir que son bienvenidos quienes deseen sumar y unir, y Alejandro Gaviria es una opción de crecimiento.

¿Pero no se les presentaría una especie de confrontación entre iguales? Fajardo y Gaviria comparten nicho…

En una consulta, el ciudadano escoge.

¿Es decir, si Alejandro Gaviria acepta entrar a jugar con ustedes, resuelven todo en una consulta?

Esa es la idea. En una consulta de la Coalición de la Esperanza, ojalá tan rápida como sea posible, para que el ciudadano escoja.

¿Si Alejandro Gaviria acepta ser el candidato del Partido Liberal, de todas maneras, ustedes lo invitan a jugar allá?

El Partido Liberal no es parte de la Coalición de la Esperanza. Alejandro Gaviria es un candidato por firmas que sería bienvenido a la Coalición. Si el Partido Liberal vota por Gaviria, ello no cambia la opinión de la Alianza Verde sobre el candidato.

Pero la suma también tiene sus condiciones, ¿no? ¿Se trata de sumar con cualquiera, o solo con partidos, grupos o personas que se identifiquen con ustedes y que llenen ciertas condiciones?

Tener el apoyo de otro partido no hace inviable la candidatura de alguien. Mire, Jaime Bateman, quien fue comandante del M19, decía: para ganar el poder hay que hacer el sancocho nacional; eso es lo que yo necesito, el sabor con buena culinaria para hacer un buen sancocho.

¿Desde ese punto de vista no caben vetos a nadie?

Vetos no, pero obviamente no hay que sumar a quien no sea parte de una alternativa de cambio. No vamos a sumar partidos tradicionales que tienen malas mañas y malas costumbres políticas. Pero sí a gente que, aunque no coincida exactamente con todos nuestros principios ideológicos, pueda representar cambios para el país.

¿O sea, el Partido Liberal está invitado a sumar?

Nosotros no lo hemos invitado…

¿Ni lo van a invitar?

No hemos invitado a nadie distinto de los que están en la Coalición de la Esperanza.

¿Si llega Alejandro Gaviria respaldado por el Partido Liberal, invitan al Partido Liberal?

Alejandro Gaviria ha dicho que al apoyo del Partido Liberal no puede decirle que no, y tiene razón. Pero eso es Alejandro.

Por eso. Si él no puede decirle que no al Partido Liberal, ustedes lo reciben con Partido Liberal y todo…

Pues, hombre, ¿vamos a ganar o no?

Yo no sé, le pregunto…

Es sumando, o si no, no se gana.

¿Es apenas una impresión la de que entre los ‘verdes’ están como un poquito preocupados, como desesperanzados…?

No, no, no. Sí tenemos algunas discusiones que vamos a terminar de resolver, cierto. Pero que estamos desesperanzados, para nada. Al contrario, por algo se llama Coalición de la Esperanza…

¿O sea, a usted no le asusta que los ‘verdes’ terminen divididos?

Espero que no suceda y estamos haciendo los mayores esfuerzos para evitarlo.

¿Ese no sería el peor de los mundos?

No es una buena decisión, ni una buena situación. Pero no sería el fin del mundo. Este solo ocurrirá cuando Marte se estrelle contra la Tierra. Mientras tanto, el mundo sigue ahí.

MARÍA ISABEL RUEDA
Especial para EL TIEMPO
FOTO: Claudia Rubio. Archivo EL TIEMPO
 

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