Creemos en la educación como la revolución transformadora del mundo

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En el transcurso de los años 90, en nuestro país, se empezó a desarrollar una teoría de transformación social a través de la educación. En este tiempo, se eliminó un pensamiento en el que el proceso de educación sólo se daba dentro de las aulas y cambió por entender que la educación se puede dar en diferentes ámbitos sociales. Esta hipótesis, planteada por Antanas Mockus Sivickas, se llevó al plano político en el momento en que se convirtió alcalde de Bogotá por dos periodos, el primero de ellos en 1995.

En ese entonces, se vio la necesidad de dilucidar cómo la educación influye en la cultura y la mentalidad del pueblo. De ahí, nació la oportunidad de incluir la cultura ciudadana como uno de sus pilares en la gestión de su Alcaldía. En este aspecto, se buscó la manera de volver a unir tres aspectos fundamentales en la convivencia: la ley, la moral y la cultura.

En este sentido, se crearon diferentes estrategias con el principal objetivo de hacer efectiva una pedagogía sobre la ley, allí, se vio la necesidad de que los ciudadanos comprendan las normas legales, su origen y tengan la opción de transformarlas. Este proyecto, también lo buscaba escalar en el Congreso mediante un ejercicio de transformación a las leyes que se plantean y se firman: “Publíquese y cúmplase”, desde la perspectiva de Mockus, estas deberían incluir la palabra “explíquese”.

A razón de lo anterior, desde la Alianza Verde, creemos primordial que la ley debe ser evaluada pedagógicamente y, además, esta debería ser explicada a los ciudadanos, también de manera educativa, para así lograr una mayor recepción y cumplimiento de la ley por parte de todos los colombianos y colombianas.

Pero, no solo se trata del cumplimento de normas. El ideario político de la Alianza Verde, también ve la necesidad de llevar al país educación de calidad para así, lograr ciudadanos conscientes a la hora de tomar decisiones de trascendencia para Colombia.

Con la pandemia, se descubrieron varios errores en el sistema educativo y se resaltó la desigualdad en la que viven muchos ciudadanos colombianos. En la Constitución Colombiana de 1991 en el artículo 67 se afirma: “La educación es un derecho de la persona y un servicio público que tiene una función social; con ella se busca el acceso al conocimiento, a la ciencia, a la técnica, y a los demás bienes y valores de la cultura…” este derecho, como bien se resalta, no lo tienen millones de niños, niñas y adolescentes alrededor de todo el país.

Según el DANE hay 15’454.633 niños, niñas y adolescentes en todo Colombia, es decir, que son un poco más del 31% de toda la población colombiana, y de los cuales tan solo 9’395.018, o sea el 60,79% de toda la población infantil y adolescente asistía a la educación básica y/o media antes de la pandemia. Sin embargo, al llegar la crisis sanitaria el Ministerio de Educación afirmó que hubo una tasa de deserción de 1,1%, es decir, que, aproximadamente, de marzo a agosto 102.880 infantes y adolescentes dejaron el colegio.

Por otro lado, el viceministro de educación superior dio a conocer los resultados de una encuesta que se realizó con 86% de las instituciones de educación superior del país, las cuales reúnen al 95% de la población estudiantil. Allí se evidenció que el 70% de las instituciones colombianas señalaron que la deserción para el segundo semestre de 2020 fue inferior al 10%.

Pero, ¿por qué los niños, niñas y adolescentes tuvieron una mayor tasa de deserción que las personas que asisten a educación superior? Pues bien, los estudiantes universitarios en ocasiones tienen la ventaja que las universidades, sobre todo privadas, les brindan apoyo no solo financiero, como bajarle al costo de la matrícula y financiación por cuotas, sino que también ayudan dotando a algunos estudiantes con computadores y otras herramientas para que tengan todo el equipo necesario para sus clases.

Sin embargo, los estudiantes de jardines infantiles y colegios no corrieron con la misma suerte, puesto que muchos de estos estudiantes no cuentan con un computador y, mucho menos, con servicio de WI-FI para poder recibir sus clases.

No obstante, el tema de la conectividad no es el único problema en la educación de Colombia, también, entra un tema indispensable y es el costo de la educación en nuestro país. En muchas ocasiones, los recién graduados de bachillerato prefieren optar por trabajar y obtener recursos para así poder hacer un pregrado en alguna universidad privada.

Según la Asociación Colombiana de Educación Privada, en el año anterior las cuatro carreras con más demanda en el país son: Diseño Gráfico, Derecho, Administración de empresas y Medicina. Y cada una de ellas tiene un promedio totalmente diferente en el pago de su matrícula, alimentación y transporte.

La carrera de diseño gráfico puede tener una mensualidad promedio de casi 6 millones de pesos. La segunda más costosa, es administración de empresas en la que el estudiante puede gastar 8 millones 100 mil pesos para costear un mes de sus estudios. En otro rango están Derecho y Medicina donde la primera puede tener un costo de más de 16 millones de pesos mensuales y la segunda de 18 millones de pesos.

En cada ciudad varía, pero, hay que ser conscientes de que la accesibilidad a educación por costos, puede llegar a ser muy baja. Es por esto, que, desde la Alianza Verde, se han venido trabajando en diferentes proyectos que aportan a la calidad del sistema educativo en el país.

Empezando por, el apoyo a la expansión del proyecto de Matrícula Cero en universidades públicas para así, lograr mayor inclusión de estudiantes y facilitar el acceso a este derecho que está estipulado en nuestra Constitución.

MATRÍCULA CERO: https://www.alianzaverde.org.co/liderando-congreso/como-queda-la-matricula-cero-en-el-presupuesto-del-2021

Sumándose a estas iniciativas, nuestro representante León Fredy Muñoz, promovió el proyecto de ley en el que se busca garantizar un mínimo vital de internet para los hogares colombianos y así lograr el acceso a la información, comunicación, conocimiento y educación.

MÍNIMO VITAL DE INTERNET: https://www.alianzaverde.org.co/liderando-congreso/internetgratis-la-virtualidad-seria-efectiva-para-la-educacion-de-los-estudiantes

Desde la Cámara de Representantes, también tenemos el trabajo de nuestra representante Juanita Goebertus quién logró la aprobación de la ley que busca mejorar el transporte escolar rural. Este proyecto permitirá mejorar el acceso a la educación de quienes viven en las zonas rurales dispersas, contribuyendo así a reducir la brecha entre el campo y la ciudad, y avanzando en la implementación del Acuerdo de Paz.

TRANSPORTE ESCOLAR RURAL: https://www.alianzaverde.org.co/ninos-y-ninas/ley-2033-del-27-07-2020-transporte-escolar-rural

Por otro lado, por medio del congreso y por iniciativa de nuestro representante Wilmer Leal, buscamos garantizar el fortalecimiento de las bibliotecas escolares en todas las escuelas y colegios del país. Esta fue una iniciativa que contemplaba que todos los establecimientos escolares tengan garantizados estos centros de estudio para contribuir al mejoramiento de la calidad educativa en Colombia.

FORTALECIMIENTO DE BIBLIOTECAS: https://www.alianzaverde.org.co/liderando-congreso/con-ley-buscan-garantizar-el-fortalecimiento-de-las-bibliotecas-escolares-en-todas-las-escuelas-y-colegios-del-pais

También, para lograr la inclusión de población sorda, nuestro representante Wilmer Leal, presentó un proyecto de ley para convertir como cátedra obligatoria de todas las academias la lengua de señas.

LENGUA DE SEÑAS COMO CÁTEDRA OBLIGATORIA: https://www.alianzaverde.org.co/liderando-congreso/lengua-de-senas-sera-obligatoria-como-catedra-educativa

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